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Casa saludable: introducción y principios

Que la casa saludable es el futuro es una afirmación que está pasando. De ser el deseo personal de unos pocos a convertirse en una realidad palpable. Vivimos en un mundo contaminado, donde los residuos que se generan aumentan a un ritmo solo comparable al de las emisiones. Pero somos muchos los que apostamos por edificios de consumo casi nulo, diseños bioclimáticos y construcciones sostenibles.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala a la casa saludable como un elemento fundamental en prevención de enfermedades. Especialmente, en un contexto como el actual, en el que se están produciendo importantes cambios demográficos. Una población más envejecida que hace que las personas pasen más tiempo en sus viviendas. Una población más concentrada en las grandes urbes y sometida a los efectos de un cambio climático. Y, teniendo en cuenta que la población urbana mundial se duplicará en 2050 serán necesarias nuevas soluciones para la vivienda.

Si consideramos una casa saludable como una casa diseñada, construida y mantenida de una manera que propicie la buena salud de los ocupantes vemos que, la realidad no responde a estos criterios.

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ANTECEDENTES

La mayor parte de las viviendas están diseñadas y construidas en unas condiciones que pueden generar riesgos para la salud. En ocasiones incluso con defectos estructurales que favorecen las caídas o lesiones. Dificultades de acceso que generan el aislamiento de personas con limitaciones físicas. Con ineficientes aislamientos que provocan entornos de temperaturas extremas que contribuyen a enfermedades respiratorias o cardiovasculares. Deficiente circulación de aire que favorece la contaminación ambiental. Insalubridad que fomenta la aparición de enfermedades transmisibles. Mal saneamiento de desechos o acceso a agua potable, etc.

Además, el entorno físico y social en el que se sitúa la vivienda es uno de los aspectos donde se observan y originan otras desigualdades que también afectan a la salud.

En definitiva, mejorar las condiciones de una vivienda para convertirla en una casa saludable puede salvar vidas. También puede prevenir enfermedades, aumentar la calidad de vida, reducir la pobreza e incluso ayudar el cambio climático.

Parece lógico, pues, que una respuesta similar se produzca a nivel personal. Tenemos una forma de vida cada vez más alejada de la naturaleza y en la que utilizamos construcciones que nos exponen a múltiples formas de contaminación. Asi es fácilmente comprensible que la calidad de vida pasa por diseñar y vivir en casas saludables.

 

CONSECUENCIAS

Por lo general las personas pasamos, como media, el 90% de nuestro tiempo en espacios interiores. A pesar de que cada vez se controlan más los ambientes de los espacios cerrados, ya sea nuestra casa, la escuela, el trabajo, una cafetería… Debemos ser conscientes de que algunos de estos ambientes pueden estar contaminados por distintos motivos. Perjudicando o poniendo en riesgo nuestra salud.

En esos términos, hay que tener en cuenta que no es solo un único factor el que puede reducir nuestro bienestar o incluso afectar sobre nuestra condición física. Sino que es la combinación de múltiples causas y en un período prolongado de estancia en espacios insalubres lo que puede afectar negativamente a nuestro organismo.

Posiblemente los ambientes públicos estarán ajenos a nuestro control, pero nuestra vivienda es algo sobre lo que podemos decidir plenamente. Por ello hoy nos centramos en las estrategias básicas a seguir para construir una casa saludable.

Construir una casa saludable no es fácil. Pero si se consigue, podemos asegurar que al menos en casa dispondremos de un ambiente sano que no perjudique nuestra salud.

No hay que ir muy lejos tampoco. En la misma alimentación, buscamos siempre productos naturales y libres de tóxicos. Nuestro hogar también puede estar construido con materiales que cumplan estos requisitos. Y que, acompañados por un buen diseño espacial, consigan un ambiente interior adecuado para la salud de todos sus ocupantes.

A continuación, profundizaremos un poco más en definir que es una casa saludable. También los motivos que deberían convencernos de construir una vivienda de este tipo. Finalmente qué deberíamos hacer para construir una casa saludable de manera apropiada.

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¿QUÉ ES UNA CASA SALUDABLE?

Para construir una casa saludable, debemos tener claro qué estamos construyendo exactamente. Una casa saludable es básicamente aquella que ofrece un ambiente interior sano. Que no perjudique la salud de sus habitantes y que respete además el medio ambiente en la medida de lo posible. Debe ser saludable para todo ser vivo y el planeta.

El ambiente interior viene determinado tanto por los materiales existentes como por los métodos de construcción utilizados. Éste determina, además, la calidad de vida en el interior del edificio o vivienda y sus efectos biológicos.

Cuando construimos una casa saludable deberemos tener muy en cuenta el ambiente interior para que este sea sano y humano. Asegurar un clima idóneo será positivo a nivel de rendimiento y para la salud de sus ocupantes. 

Numerosos estudios han demostrado que el grado de satisfacción, bienestar y buen ambiente de trabajo o estudio son directamente vinculados a un clima o ambiente interior sano. Existe el concepto de síndrome del edificio enfermo. Es definido por la Organización Mundial de la Salud como “el conjunto de enfermedades originadas o estimuladas por la contaminación del aire en espacios cerrados”.

Precisamente esto es lo que se quiere evitar al construir una casa saludable. Que además se ve respaldada con mejoras que incluye día a día la normativa en materia de construcción y protección de la salud humana.

Una casa saludable deberá tratar minuciosamente varios aspectos que desarrollaremos más adelante:

– El clima interior, determinado por el aire, temperatura, humedad y electroclima.

– Los factores externos que puedan intervenir sobre las condiciones del ambiente interior.

– Los materiales, siempre buscando que sean de origen natural y libre de tóxicos.

 

¿POR QUÉ CONSTRUIR UNA CASA SALUDABLE?

Construir una casa saludable, puede parecer algo un tanto idealista. Pero de verdad que es algo muy importante para preservar la salud de todo el que habite en sus ambientes.

Es sabido que los edificios que no cumplen los requisitos de una casa saludable, han propiciado efectos negativos. Entre otros resfriados, asma, dificultades respiratorias, inflamaciones oculares, dolores de cabeza y un largo etcétera de consecuencias en las personas que habitan, trabajan o simplemente están en ellos.

En cambio, siendo rigurosos con el clima, ambiente y materiales utilizados al construir una casa saludable, podemos evitar estos efectos negativos. E incluso convertirlos en positivos. El mismo ambiente saludable puede ayudarnos a mejorar la salud tanto física como psíquicamente. También regular el metabolismo o fortalecer el sistema inmunitario. Además de ofrecernos comodidad, buen ambiente, capacidad de concentración y disposición al trabajo, entre otros.

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¿CÓMO CONSTRUIR UNA CASA SALUDABLE?

Para construir una casa saludable, debemos fijarnos en diferentes agentes que condicionarán el ambiente interior de la misma. Es vital que conozcamos bien el clima del lugar donde vamos a construir una casa saludable. Ya que éste determina las condiciones meteorológicas bajo las que vamos a vivir.

Insolación, reflexión térmica del suelo, la humedad, vientos, presión atmosférica, concentración de polvo y CO2 etc. Son factores determinantes que marcarán las características de nuestra casa. Por lo tanto son elementos básicos que deberemos conocer para construir una casa saludable correctamente.

Entendemos, pues, que para construir una casa saludable, en primer lugar deberemos asegurar que la atmósfera interior de la vivienda sea la adecuada. Los factores que determinarán si eso se da o no, son: el aire, la temperatura, la humedad y el electroclima.

Además, los materiales y métodos de construcción, instalaciones, mobiliario y entorno residencial son otros factores que influyen en nuestra salud. O al contrario, perjudicarán si no los tenemos en cuenta al construir una casa saludable.

 

 

En esta segunda parte del articulo os explicaremos cuales son los principios que se deben seguir para conseguir una casa saludable

CALIDAD DEL AIRE EN LA CASA SALUDABLE

Este es un aspecto fundamental a tratar dentro de una vivienda. Para garantizar la calidad del aire, es imprescindible la elección de los materiales de construcción y mobiliario. Estos deben ser de baja emisión de compuestos orgánicos volátiles y semivolátiles. Además, hay que verificar la ausencia de contaminantes como plomo. Y, por último, mantener unos niveles de humedad entre 30-60% para mitigar los problemas de olores.

Un aire insano puede provocar problemas respiratorios y dermatológicos. Para limpiarlo, hay que empezar por hacer de nuestro hogar un lugar libre de humos. Para ello hay que ventilar la casa a diario y decorar con plantas naturales, que aumentan la humedad y limpian el aire. Una atmósfera con iones negativos ayuda a relajarse y concentrarse.

El aire del ambiente interior ideal tiene que ser un aire fresco, cuya composición mantenga un buen equilibrio entre oxígeno y dióxido de carbono. Un exceso de CO2 en el aire es señal de que hay una mala ventilación y renovación de aire diaria.

En el aire se acumulan además partículas de polvo, hongos, bacterias y alérgenos que deberemos evitar a toda costa. Estas suponen un riesgo para las personas en cuanto a la salud de las vías respiratorias, pulmones y el aparato respiratorio. Es vital que aseguremos una correcta ventilación y renovación del aire viciado mediante corrientes de aire.

El Código Técnico de la Edificación establece que se debe asegurar una ventilación adecuada en todas las estancias de la vivienda. Aportando un caudal suficiente de aire exterior y se garantice la extracción y expulsión del aire viciado durante su uso normal. Una adecuada ventilación, contribuirá además a reducir la humedad y reducir los contaminantes del aire como compuestos orgánicos volátiles, monóxido de carbono, pesticidas, etc. Mejorando así la calidad del aire en el interior del hogar.

 

HUMEDAD EN LA CASA SALUDABLE

Una buena ventilación también puede ayudarnos a regular la humedad atmosférica interior. Esta es causada principal por hongos y moho. La humedad es un factor muy importante y con una alta repercusión en el confort interior.

La humedad atmosférica relativa está influida principalmente por la temperatura del aire interior, el tipo de calefacción y la intensidad de la ventilación. Otros factores son los materiales de construcción, el número de personas que ocupan la casa y las fuentes de humedad como plantas, cocina, ducha, etc.

Para que esta sea saludable deberemos:

– Asegurar una humedad relativa media entre el 40 y 60%

– Evitar excesos de humedad atmosférica. No sobrepasar el 60% recomendado ya que el aire húmedo favorece el crecimiento de parásitos y microorganismos domésticos insalubres (moho, hongos, bacterias etc.) 

– Reducir la concentración de polvo empleando materiales que por sí mismos no generan ni acumulen polvo (alfombras, moquetas…)

– Utilizar materiales con propiedades higroscópicas (no propensos a cargarse electrostáticamente).

– Optar por la calefacción radiante ya que es un sistema que consigue mejor confort a temperaturas más bajas.

Optimizar la ventilación de acuerdo con la demanda real de aire fresco a cada momento y época concreta del año.

Para acabar, no recomendamos el uso de humidificadores ya que son aparatos que pueden favorecer el desarrollo de gérmenes. A parte de incrementar el consumo de electricidad, generar ruidos y crear campos electromagnéticos perjudiciales para la salud.

La calidad del agua puede ser controlada. Si es necesario, instalando un sistema de depuración de agua que favorezca su óptimo estado.

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ILUMINACIÓN NATURAL EN LA CASA SALUDABLE

Está demostrado: la luz influye en nuestros neurotransmisores cerebrales. Por eso, una luz artificial inadecuada puede provocar cefaleas y problemas de concentración. Lo mejor es aprovechar la luz solar durante el día. Para estancias cerradas o con poca luz  emplear bombillas de bajo consumo o leds, de luz blanca y sin parpadeos. Son las llamadas “Fullspectrum”, que se adaptan a cualquier lámpara convencional.

Aprovechar la luz natural en todos los espacios de la casa evitando deslumbramientos. La instalación de ventanas suficientes en la vivienda y el uso de bombillas de bajo consumo son dos requisitos fundamentales. Además, conviene introducir, en los interiores, la vegetación o diseño inspirado en la naturaleza.

CIRCULACIÓN DE ENERGÍA EN LA CASA SALUDABLE

Según el milenario arte chino conocido como Feng Shui, todos los espacios están cargados de energía. Si se canaliza de forma adecuada, mejora la salud y el sueño para disfrutar mejor de la vida. Se aconseja mantener los pasillos despejados (sin muebles), no colocar aparatos eléctricos en los dormitorios y dormir con la cabeza orientada hacia el norte. Además, algunos elementos decorativos que se cuelgan y son móviles aumentan la energía positiva.

El Feng Shui es, en otras palabras, una limpieza energética, global y acompañada de conciencia y voluntad de cambio. ¿Cómo empezar? Por ejemplo, puedes acompañar el momento de la limpieza con una música alegre que suba tu estado de ánimo y vibre por todas las estancias de tu casa. Revisa también el buen estado y funcionamiento tanto de las instalaciones como de los objetos, y repara todo aquello que esté roto o estropeado. ¿Que no tiene solución? ¡Deshazte de ello ya mismo!

Como ya hemos mencionado, además de una limpieza física, el Feng Shui en casa no solo significa limpiar a fondo y librarse de energías negativas, sino volver a cargar con energía positiva tu hogar. ¿Cómo lo hago? Organiza una fiesta o celebración con familiares y amigos para llenarla de alegría. Puedes organizar una comida o cena y rodearte de tus seres queridos para que aporten a tu hogar frescura y vitalidad.

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USO DE MATERIALES ECOLÓGICOS EN LA CASA SALUDABLE

Cada vez es más tomado en cuenta el tema del medio ambiente y la sostenibilidad al momento de construir. Son más valoradas las obras construidas con materiales poco procesados o totalmente naturales.

En el caso de la arquitectura ecológica o bioclimática es indispensable el uso de materiales alternativos que no generen contaminación durante su procesamiento o que sean completamente naturales. Aquí te presentamos cuales son los principales materiales que puedes usar en una construcción ecológica.

Madera

La madera es un material utilizado debido a sus niveles de resistencia y flexibilidad. La madera puede ser usada como elemento constructivo, en suelos y en mobiliario.

Es importante que la madera cuente con un tratamiento adecuado en climas húmedos o si es expuesta a la intemperie.

Ladrillo cocido

El ladrillo cocido es uno de los materiales más usados en el mundo. Una de las grandes contras es que, durante su producción y procesamiento se puede generar contaminación. Sin embargo, es un material con propiedades aislantes y térmicas.

Adobe

El adobe es otra variedad de ladrillo. Se compone de arcillas, agua y paja como aglutinante. Un punto a favor del adobe es que en su proceso no se contamina. Este material resulta ser bastante térmico, en ambientes fríos suele guardar muy bien el calor, y en lugares cálidos suele ser bastante refrescante. 

Bambú

El bambú es una planta asiática milenaria que se usa en el mundo de la construcción desde tiempos antiguos. Es un material térmico y aislante acústico. En el interior de las cañas de bambú se forman cámaras de aire que permiten regular la temperatura del material. Dependiendo del clima en el que se encuentre y también forman una barrera contra el sonido.

 

USO DE MATERIALES BIOCOMPATIBLES EN LA CASA SALUDABLE

Muchas personas padecen alergias, dolores de cabeza y trastornos respiratorios por culpa de materiales contaminantes presentes en la casa como PVC, disolventes, aislantes sintéticos… Hay que buscar alternativas como ventanas de madera, tuberías de polietileno y colas naturales.

Cuidado con los productos de limpieza. Los vapores tóxicos de algunos de estos productos son peligrosos para la salud. Ahora han salido al mercado otros igual de eficaces pero sin componentes peligrosos como jabones biodegradables y ecológicos.

Limitar el uso de pesticidas, productos químicos y limpiar de forma adecuada y eficaz para evitar la acumulación de polvo, suciedad y prever las posibles plagas.

CLIMATIZACIÓN EN LA CASA SALUDABLE

La mejor forma de climatizar nuestra casa es utilizar aquella que se ajusta a los metros de cada habitación. Debemos optar por energías alternativas como solar térmica o eléctrica, biomasa, geotérmica… etc. Si no, la calefacción de gas natural es más ecológica que la eléctrica, que consume gran cantidad de energía. Además es importante aislar bien la casa ajustando o sustituyendo puertas y ventanas. Y recubrir las paredes con aislantes naturales como corcho o lana mineral, que protegen del frío y el ruido.

Tomar medidas para que el confort térmico asegure un nivel de temperatura y humedad constante durante todo el año. Si es posible, se debería elegir una vivienda que se beneficie del sol en invierno y que sea fácil de proteger de él en verano. Es una buena manera de ahorrar energía. Además nos ayudará a conseguir la temperatura perfecta para cada estancia. Evitando así poner la calefacción y el aire acondicionado en cada caso.

Las temperaturas interiores de las viviendas deben ser lo suficientemente altas para proteger a los habitantes de los efectos nocivos del frío. En los países de climas templados o más fríos, se considera que una temperatura interior de 18 ºC no conlleva riesgos. Permite proteger la salud de la población general durante las estaciones frías. 

 

CONFORT TÉRMICO EN LA CASA SALUDABLE

Para las personas, el confort térmico en los ambientes interiores es muy importante. Por ejemplo, un exceso de frío puede poner en riesgo nuestro sistema y causarnos los típicos catarros, dolor de garganta, dolores de cabeza etc. Además, la comodidad y confort que ofrece un ambiente temperado, hará que nos sintamos más a gusto y podamos descansar, concentrarnos, y vivir de una forma más agradable.

La sensación de confort térmico de las personas viene determinada por la temperatura atmosférica, la temperatura superficial, la fuente de calor, el movimiento del aire y la humedad atmosférica. Cada persona tiene una sensación de calor distinta ya que es algo que varía de un individuo a otro.

Como conclusión, para construir una casa saludable deberemos pensar en el diseño y ubicación de aberturas que permitan ventilar. Así como asegurar un buen aislamiento para que el rendimiento de los sistemas de calefacción sea el adecuado.

Sabiendo que las personas tienen necesidades térmicas distintas, la posibilidad de regular la temperatura rápidamente es importante. También lo es el plantear diferentes ambientes según la actividad que se desarrolle en cada espacio de la casa.

La domótica es otro aspecto a aplicar para tener un control absoluto de este tipo de características con el objetivo de conseguir la mejor casa saludable posible.

UTILIZACIÓN DEL COLOR COMO ELEMENTO ANÍMICO EN LA CASA SALUDABLE

Los colores influyen en nuestro estado de ánimo y en la temperatura corporal. Hay que decidir el color de cada habitación según su uso.

Por ejemplo, el amarillo fomenta la creatividad. Es muy adecuado para zonas de trabajo, y poco indicado para habitaciones de niños nerviosos. Los salmones, azules y verdes suaves son relajantes y los rojos contagian calidez.

La psicología del color será un aspecto relevante a estudiar para elegir las sensaciones asociadas a los mismos.

CONTAMINACIÓN ELÉCTRICA Y ACÚSTICA EN LA CASA SALUDABLE

La contaminación eléctrica es invisible a nuestros ojos. Pero puede ser la responsable de que tardemos en dormirnos o nos levantemos cansados. Hay que evitar que los cables pasen por la cabecera de la cama. También desconectar todos los aparatos eléctricos de la habitación antes de irse a dormir.

Éste concepto se entiende desde la biohabitabilidad como un ambiente libre de campos eléctricos o magnéticos alternos y continuos. Sin ondas electromagnéticas ni elementos de alta ionización.

Los avances tecnológicos han propiciado que cada vez instalemos en casa sistemas que funcionan por ondas. Ya sea mediante las emisiones de los teléfonos móviles, electrodomésticos, wifi …

La exposición prolongada a estas ondas puede ser muy perjudicial para la salud humana. Ya que están permanentemente irradiando sobre nosotros. A determinadas personas excepcionalmente sensibles pueden provocarles dolores de cabeza, migrañas, náuseas e incluso otras enfermedades más graves.

Los escépticos dirán que por un poco no pasa nada, pero ¿cuánto es poco?. Tenemos distintas referencias de normativas o de instituciones globales como la OMS. Cada una establece sus límites de referencia pero lo cierto es que no son más que suposiciones sin comprobación científica.

Ante la duda, en CMYK ARQUITECTOS somos partidarios de aplicar el principio de precaución y basarnos en las referencias que nos da la naturaleza. Si medimos los campos electromagnéticos o la radiación de alta y baja frecuencia en el medio de un bosque veremos que los valores tienden a cero.

Para nosotros este es el límite coherente, el que tiende a cero y no disturba el entorno natural. Y así es como queremos que sean las casas que diseñamos. De hecho a la mayoría de nuestros clientes les ayudamos a valorar las radiaciones y campos cercanos incluso antes de la compra de un terreno.

SEGURIDAD Y ACCESIBILIDAD EN LA CASA SALUDABLE

Parte de la misión de una casa saludable es la de ofrecer un entorno de seguridad física a sus ocupantes. Es por esto que las viviendas deben contar con dispositivos de seguridad (alarmas de humo y sondas de CO2, puertas en escaleras, protectores de ventanas, etc.). Y se deben tomar medidas para reducir el riesgo de sufrir traumatismos involuntarios.

Teniendo en cuenta la proporción actual y prevista de deficiencias funcionales, y teniendo en cuenta las tendencias del envejecimiento. Las viviendas deben incluir medidas de accesibilidad para personas con movilidad reducida. Ya que la demanda de este tipo de viviendas adaptadas será cada vez más preponderante en el mercado.

 

En definitiva, toda una constelación de pequeños detalles que convierten a nuestra casa en saludable. A simple vista no son valorados por separado pero todos sumados pueden llegar a tener una incidencia capital en nuestro bienestar y el de nuestra familia.

Desde CMYK ARQUITECTOS, nuestro compromiso con el cliente y el poder dotar su proyecto de los mayores y mejores estándares de biohabitabilidad es absoluto. Lo primero que nos preocupa es el bienestar de las personas que van a ocupar esos espacios durante la vida útil de la edificación.

Si después de haber llegado hasta aquí, no os habéis asustado ni perdido las ganas de construir vuestra propia casa os animo a que nos contacteis y quedemos para tomar un café y hablar sobre vuestro sueño.

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